martes, 18 de octubre de 2011

Marchistas por el TIPNIS reanudan caminata, paceños alistan gran recibimiento

Más de 2.000 marchistas en defensa del Territorio Nacional Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS) reanudan la caminata de Pongo, ubicado al menos a 35 kilómetros, con dirección a la sede de gobierno entre neblina, llovizna y frío intenso; mientras los paceños se aprestan para hacer un gran recibimiento a los nativos de las tierras bajas.

VIII Marcha Indígena: “La presión del pueblo va a ser importante”

Los originarios llegan a La Paz esta semana, luego de 60 días de caminata.

(Comisión de Comunicación de la Marcha).- La Octava Marcha Indígena llegó el sábado a la comunidad de Chusquipata, a 54 kilómetros de la ciudad de La Paz, donde permaneció hasta que pasen las elecciones del Órgano Electoral. En los últimos días se sumaron indígenas de todo el país, por lo que la movilización ya cuenta con 2.500 caminantes. Calculan llegar el martes a su destino, donde esperan tener el apoyo de la población para que el gobierno nacional comience a respetar multitud de artículos de la Constitución, entre los que se encuentran los derechos de los 36 pueblos indígenas.

“Para conseguir nuestro objetivo la presión del pueblo va a ser importante, no solamente la presión de la marcha. Es lo que pensamos. No vamos a agredir a nadie, solamente vamos a marchar como venimos haciendo, en forma pacífica, y lo vamos a seguir haciendo hasta conseguir lo que queremos”, dijo Ernesto Sánchez Meruvia, secretario de Economía y Desarrollo de la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (CIDOB), que inició esta protesta junto con el Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu (CONAMAQ).

“Ya vamos 60 días de marcha, dos meses. La verdad es que después de lo que sucedió el 25 de septiembre ahí, cerca de Yucumo, nos ha fortalecido. Porque el primer día o el segundo día parecía que estábamos todos desanimados, pero al tercero los hermanos ya aparecieron, entonces nos concentramos, nos dimos fuerzas ambos y vimos que la cosa era mucho más mejor para seguir adelante. Ahora, como usted ve ya somos 2.500, hay aquí mucha fuerza y ansias por llegar y hacer escuchar al Gobierno los propósitos que nos ha llevado a hacer este planteamiento. Por eso le digo, hermano, que siempre hay debilidad, pero después hay fortalezas. Y nosotros encontramos fortaleza después de lo que nos hicieron los policías mandados por este Gobierno”, declaró Sánchez, del pueblo Mojeño.

“Nosotros tenemos la seguridad de que no solamente los 2.500 marchistas nos estamos respaldando, sino que también están con nosotros los nueve departamentos, la población boliviana y también de otros países, que nos mandan mensajes de respaldo y que ven justo al planteamiento que estamos llevando. Más nos sentimos fortalecidos al ver esa masa grande con esa fuerza, que está con ganas de luchar y seguir adelante”, agregó.

“Tenemos la certeza de que nos apoyan los hermanos de la COB (Central Obrera Boliviana), el pueblo de La Paz, la FEJUVE (Federación de Juntas Vecinales) de El Alto, y los mineros. Vamos a hacer de forma conjunta el pliego petitorio para que este Gobierno nos escuche”, pidió el dirigente de la CIDOB.

El martes, cuando posiblemente lleguen a La Paz, las y los marchistas desean entrar a la plaza Murillo. La incógnita es si el presidente Evo Morales lo permitirá o si plantará en cada calle de entrada hartos policías, resguardados por vallas y cadenas, como hizo en todas las protestas ciudadanas en solidaridad con la octava marcha.

“Nuestra marcha es pacífica, no vamos a entrar con cohetes, no vamos con dinamita, no vamos con nada. Queremos llegar, dar por lo menos una vuelta a la plaza, para después concentrarnos donde vamos a estar y discutir los puntos que vamos a llevar al Gobierno”, comentó Sánchez. El Gobierno nacional hizo aprobar en la Cámara de Diputados y de Senadores su proyecto de ley de defensa del TIPNIS, que más bien pretende legalizar las acciones de Órgano Ejecutivo de Morales, opuestas a la Constitución y a convenios internacionales con estatus de ley en Bolivia. Solo falta la firma del Presidente para formalizar su intención de hacer una consulta posterior a los pueblos indígenas del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS) sobre si quieren o no la carretera que ya está en construcción.

Además, esta consulta posterior (cuando según la Constitución debiera ser previa) se realizará solamente sobre el tramo dos -el que pasaría por el TIPNIS- como si la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos fuera tres carreteras en vez de una. A pesar de todo, Sánchez cree el Gobierno todavía puede dejar esa ley en nada. “Pues no la promulgaron todavía porque tienen un poco de temor. Si no, lo habrían hecho ya. No estamos de acuerdo con esa ley porque a la propuesta que nosotros habíamos planteado, ellos (los legisladores del Movimiento Al Socialismo -MAS) la han cambiado en muchos temas. Si la iban a aprobar como les diera la gana, si no iban a respetar lo que nosotros pedimos ¿para qué entonces hacer tanto trabajo? Nosotros no estamos de acuerdo con esa ley de ellos. A esto se suma que la población no está de acuerdo con las elecciones del domingo, eso lo sabe el Presidente. Ese es el temor que él tiene, si no a la ley ya la habría promulgado. Vamos a tener que discutir sobre esta normativa en la ciudad de La Paz”, dijo Sánchez.

Su pie izquierdo de don Fernando

La marcha llegó el sábado a la comunidad de Sacramento, luego de caminar 22 kilómetros. Pero como el lugar ofrece muy pocas comodidades y un vasto acantilado, varias regionales avanzaron ocho kilómetros más hasta Chusquipata, donde el terreno es más amplio pero hace muchísimo frío. Allí se reunió toda la marcha. Días atrás, el presidente del Tribunal Supremo Electoral Wilfredo Ovando dijo que no iba trasladar ánforas hasta donde se encontraba la marcha para que votaran las y los indígenas. El mismo Ovando aseguró a la guaraní Nelly Romero, vicepresidenta de la CIDOB, que sí enviaría urnas a Chusquipata. El único problema ahora es que gran parte de los marchistas quedó descarnetizado, luego de que la Policía Nacional destruyera todos sus papeles en la represión del 25 de septiembre.

“Nosotros no tenemos ninguna preocupación. Quien debe estar preocupado es el Órgano Electoral, porque el Gobierno nacional fue quien nos asaltó. La Policía actuó como delincuente, quitando documentaciones y quemándolo todo. Ahora el Órgano Electoral debe ver la manera de resolver lo que el mismo Estado nos hizo el 25 de septiembre”, dijo Fernando Vargas Mosúa, presidente de la Subcentral de comunidades del TIPNIS.

Vargas acudió a una doctora para hacerse curar el pie con el que casi no puede caminar, herido por los kilómetros y kilómetros de esfuerzo. En la misma situación están gran parte de los marchistas, sobre todo los 1.000 que caminan desde la Amazonía. Las enfermedades respiratorias y digestivas abundan entre las y los indígenas de todas las edades.

En la comunidad de Sacramento, tan poco espacio tenían los marchistas que habían armado sus carpas incluso sobre el camino, que es una cornisa muy delgada. Ahí también estaban las bolsas y bolsas con donaciones enviadas por el pueblo de La Paz. Y también pululaban cientos de indígenas, con lo que “El camino de la muerte”, como le dicen a la carretera antigua a La Paz, se había convertido en una peatonal. Muy poca gente usa esta vía de un solo carril: turistas extranjeros que pasan en enjambre y en bicicleta; más la última incorporación, el regreso de las movilidades con agentes de Inteligencia adentro, demasiado visibles en un paisaje tan verde y solitario. Las y los marchistas no los veían desde Yucumo, cuando les cayó la represión policial.

“Todos los días nos está siguiendo el equipo de Inteligencia del Gobierno. No sé qué es lo que quieren ¿O quieren nuevamente intervenir la marcha? Si es así, deberían de hacerlo de una vez”, arengó Vargas. Al parecer, el nuevo ministro de Gobierno Wilfredo Chávez está dispuesto a repetir los errores que costaron el cargo a su antecesor, Sacha Llorenti. “Ya sea que esté Sacha o Wilfredo, quien sigue estando siempre atrás de nosotros es Boris Villegas (director de Régimen Interior del Ministerio de Gobierno) que seguro es quien manda acá al equipo de Inteligencia y todavía sigue riéndose en su cargo. Él fue quien dirigió todo el asalto a la marcha del 25 de septiembre, pero no ha pasado absolutamente nada con él”, afirmó el presidente de las comunidades del TIPNIS.

Tan húmeda es esta zona que sobre el fino camino caen periódicamente vertientes de las montañas, que las y los marchistas usan para bañarse. También caen arbustos para trancar la única vía. Las y los indígenas se recomiendan no acercarse al borde, porque cede fácilmente y parecen no tener fin los precipicios, que configuran el paisaje yungueño.

Desde la marcha informaron que se incorporaron hermanas y hermanos del TIPNIS, del CONAMAQ, de la Asamblea del Pueblo Guaraní (APG), del Gran Consejo Chimán, de la Organización Indígena Chiquitana (OICH), de la Central de Organizaciones del Pueblo Nativo Guarayo (COPNAG), entre otros, más ciudadanos de todo el país, como el grupo de estudiantes de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), quienes andan con su micro propio.

“Hartísimos somos y sentimos el apoyo de toda la población. Creo que vamos a llegar a La Paz y el Gobierno tendrá que atendernos pues. Si no nos atiende, como pueblos indígenas y como marchistas vamos a tener que tomar acciones hasta tener resultados, hasta que se nos atiendan los 16 puntos”, dijo Jenny Suárez, presidenta de la Comisión de Marcha. La dirigenta del pueblo Yuracaré estimó que de aquí al martes, cuando llegarían a la sede de Gobierno, las y los marchistas mejorarán su salud.

Quizás hasta esa fecha las y los amazónicos puedan adaptarse a los 4000 metros sobre el nivel del mar en que se ubica la ciudad donde concluirá la movilización indígena. Y donde empezará otra protesta, encabezada por los pueblos de la CIDOB, del CONAMAQ; por maestros, obreros, mineros, estudiantes, vecinos y la población solidaria con las y los marchistas que iniciaron su caminata el 15 de agosto pasado en la ciudad de Trinidad, capital de Beni.La próxima parada de la marcha sería en la comunidad de Pongo, a 33 kilómetros de la plaza Murillo. A partir de ahí deberán atravesar el frío extremo de la Cumbre, a 4600 metros sobre el nivel del mar.

“Nosotros, los indígenas de las tierras bajas, no estamos acostumbrados a la altura y a este clima; estamos acostumbrados al clima caliente. Por eso ahora estamos bastante enfermos, con dolor de oídos, con problemas de presión, más que todo. Hay bastantes enfermos, lamentablemente la mayoría son niños”, dijo bien enchompada Suárez, una de los 15 mil indígenas dueños del TIPNIS. Esta área protegida de más de un millón de hectáreas es territorio ancestral de los pueblos Yuracaré, Mojeño y Chimán, como dice el título de propiedad entregado por este Gobierno en 2009. En esa ocasión, Morales les había dicho en un acto público a los habitantes del TIPNIS que debían defenderlo de quienes quisieran destruirlo, así también hacer valer sus derechos. Muchos “tipnistas y tipnólogos”, como ahora los llama Morales con problemas de pronunciación, solamente obedecen a ese consejo presidencial de 2009.Son dos meses en que las y los marchistas sufrieron todo lo sufrible: hambre, sueño, frío, calor, enfermedades; apaleamiento y gasificación, extrañas detenciones y traslados por parte de los policías mandados por el Gobierno nacional; el deceso de tres hermanos que participaban de la protesta. Pero ahora para muchos el dolor más grande es estar lejos de sus familias y de sus casas.

“En mi comunidad tengo a mi hija, a mi esposo, tengo mi familia y eso implica bastantes responsabilidades. A pesar de eso estoy como mujer luchando para que los territorios y los derechos sean respetados. Porque si ahora no los hacemos respetar, olvidémonos de que nuestros y hijos nuestros nietos van poder vivir libremente, gozando del TIPNIS”, dijo Suárez.

bolpress

La marcha indígena llega mañana a La Paz para exigir la anulación del contrato con la constructura OAS


Los indígenas bolivianos que han caminado en 65 días más de 500 kilómetros en protesta contra una carretera que partirá en dos una reserva ecológica llegarán este miércoles a La Paz para exigir al presidente Evo Morales que cancele el contrato con la constructora brasileña OAS.

Autoridades locales y asociaciones de ciudadanos de La Paz, sede del Gobierno y el Parlamento pero no capital de Bolivia, hacían hoy preparativos para recibir como héroes a los indígenas, que marchan pacíficamente desde el trópico amazónico, casi al nivel del mar, hasta tierras situadas a más de 4.000 metros de altura.

Asociaciones de activistas y de universitarios se han organizado mediante redes sociales para formar una "cadena humana" desde el caserío de Urujara, en la entrada de La Paz, hasta la céntrica plaza de San Francisco, y el alcalde Luis Revilla, adversario de Morales, les entregará las llaves de la ciudad.

Además de los escollos del camino, el clima y la altura, la marcha ha superado en los últimos meses una violenta represión policial, bloqueos de partidarios de Morales y una intensa campaña oficial para desprestigiarla y acusarla, sin pruebas, de estar al servicio de la derecha y el imperialismo.

Unos 1.500 nativos iniciaron la marcha el 15 de agosto en la ciudad amazónica de Trinidad, para exigir una ley que vete definitivamente la carretera de más de 300 kilómetros, financiada por Brasil y proyectada para partir en dos el Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis).

Los amazónicos temen que la carretera, que empezó a construir OAS hace varios meses, ocasione daños al medioambiente y facilite la invasión de la reserva por campesinos y cultivadores de hoja de coca, base para la producción de cocaína.

Morales sigue siendo líder de federaciones de cocaleros, a los que ha prometido más tierras.

El número de participantes en la marcha se redujo a varios centenares tras el ataque policial del 25 de septiembre, que hasta Morales calificó de "imperdonable" aunque se niega a asumir cualquier responsabilidad, y le costó el cese de dos ministros, un viceministro, el subdirector de la Policía y otros funcionarios.

En los últimos días los caminantes han vuelo a aumentar hasta unos 2.000, en el trayecto más duro.

Lo primero que quieren hacer al llegar a La Paz es escuchar una misa en la catedral católica de la plaza Murillo, donde también están los palacios de la Presidencia y del Legislativo, y luego esperan que Morales les reciba, dijo hoy a la prensa el líder del Tipnis, Fernando Vargas.

"Si el presidente tiene voluntad política, estará presente después de la misa para decirnos en qué momento nos va a atender", afirmó Vargas mientras avanzaba por el sector conocido como La Cumbre, a más de 4.000 metros de altitud.

La marcha llega dos días después de que Morales sufriera su primera derrota electoral desde 2005, en unos comicios judiciales en los que la oposición impulsó los votos nulos o en blanco, que sobrepasaron el 60 %, y el mandatario los sufragios válidos, que no llegaron a 40 %.

La alcaldía de La Paz, dominada por el Movimiento Sin Miedo, hasta 2010 aliado de Morales, junto con la Federación de Juntas de Vecinos, el Comité Cívico de la ciudad y diversos sindicatos, reunidos en una "Asamblea de la Paceñidad", declararon "huéspedes ilustres" a los amazónicos.

El alcalde ordenó izar banderas y hacer repicar las campanas de los templos al paso de la marcha, y pidió que no se detonen petardos ni tacos de dinamita, habituales en Bolivia en manifestaciones, para no asustar a los niños indígenas, porque, según medios locales, aún tienen traumas por el ataque policial.

Mediante las redes sociales, varios movimientos ciudadanos han recomendado "abuchear" a cualquier político, oficialista o de la oposición, que pretenda unirse a la marcha para obtener réditos personales.

El parque natural del Tipnis, creado en 1965 y reconocido como "territorio indígena" en 1990, es una reserva rica en flora y fauna situada entre las regiones de Cochabamba (centro) y Beni (noreste), con 1,2 millones de hectáreas.

Morales defiende el proyecto con el argumento de que es necesario para la integración vial del país y para llevar desarrollo a los indígenas que viven en el parque.
La Paz, 18 oct (EFE)

lunes, 17 de octubre de 2011

La primera derrota electoral de Morales se convierte en plebiscito en su contra


La oposición boliviana asestó al presidente Evo Morales la primera derrota electoral desde 2005, al convertir los comicios judiciales del domingo en plebiscito en su contra con votos nulos o en blanco que duplican a los válidos.

No hay resultados oficiales y el Tribunal Electoral, controlado por el oficialismo, avisó ya que no los habrá hasta el sábado 29, pero un recuento extraoficial de la red de televisión privada ATB adelantó que anularon el voto cerca del 45 %, depositaron sufragios válidos casi 38 % y votaron en blanco 17 %.

Morales, que prometía ganar con el 70 % de sufragios válidos y presumía de siete éxitos consecutivos en las urnas, no ha aceptado aún la derrota pero tampoco cantó victoria cuando pronunció anoche por televisión un breve y deshilvanado mensaje.

El mandatario evitó hablar de resultados, ignoró los reclamos de la oposición para anular los comicios y no respondió preguntas de los periodistas convocados supuestamente una supuesta rueda de prensa.

Prefirió destacar la gran asistencia de ciudadanos a las urnas, obviando que en Bolivia el voto es obligatorio y la abstención está penalizada, por lo cual la participación siempre es alta.

Son porcentajes sin precedentes en Bolivia, que no soñaban ni siquiera algunos rivales de Morales que promovieron los votos "de castigo" nulos o en blanco contra lo que denuncian como innumerables irregularidades en el proceso para elegir a los magistrados de los máximos tribunales.

Pero analistas y diplomáticos consultados por Efe en La Paz coinciden en que la oposición hará bien en no confundir la derrota de Morales con triunfo propio, porque el resultado se debe más a errores del mandatario que a méritos de sus adversarios.

Tras derrotar en los últimos años a la oposición de derecha y a los autonomistas de las ricas regiones orientales, el presidente se creyó con suficiente poder para acaparar los poderes del Estado, desconocer la legalidad e ignorar los reclamos incluso de quienes le votaban en el pasado.

Algunos analistas ironizan que Morales está forjando una nueva mayoría, pero ahora en contra, y destacan dos "autogoles" anteriores de este gobernante tan aficionado al fútbol, reelegido con 64 % de los votos en 2009 pero con la mitad de ese apoyo ahora, según las últimas encuestas.

El primero fue el "gasolinazo" de diciembre de 2010, cuando intentó subir los precios de los combustibles hasta en un 84 %, lo que originó una oleada de disturbios y protestas, obligándole a retirar la medida en lo que los bolivianos llaman el "reculazo".

El segundo "autogol" ha sido su violenta respuesta a los centenares de indígenas de la Amazonía que marchan desde el 15 de agosto y se niegan a que una carretera financiada por Brasil parta por la mitad la reserva ecológica del Tipnis.

La represión de la marcha el 25 de septiembre, con una brutalidad que incluso Morales calificó de "imperdonable", le hizo perder a muchos partidarios y aliados, que ahora le atacan, y causó una crisis de gobierno con los ceses de dos ministros, un viceministro y el subjefe de la Policía, entre otros.

El político centroizquierdista Juan del Granado, líder del Movimiento sin Miedo, uno de los muchos que han abandonado a Morales, dice que Bolivia "se ha pronunciado contra una gestión caracterizada por la soberbia y el autoritarismo (...) por la ineficiencia, el prebendalismo y la corrupción".

Y aún está pendiente la conclusión de marcha de los indígenas del Tipnis, que llegarán en pocos días a La Paz tras resquebrajar la cultivada imagen de Morales como ecologista e indigenista, según reconocen incluso sus partidarios.
La Paz, 17 oct (EFE)

Indígenas denuncian formalmente a Evo por el delito de genocidio


La CIDOB y la APG presentaron ante la Fiscalía General del Estado, la proposición acusatoria en contra del presidente Evo Morales, su entorno directo y la cúpula de la Policía ante la Fiscalía por el delito de genocidio.

El asesor Jurídico, Alejandro Romero de ambas instituciones indígenas, La Asamblea del Pueblo Guaraní (APG) y la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (CIDOB), denunció por el delito de genocidio, intento de asesinato, vejámenes y otros hechos violentos ocurridos el 25 de septiembre en la desarticulación de la marcha indígena en cercanías de Yucumo.

“Además se los denuncia por los delitos de incumplimiento de deberes, genocidio, maltrato infantil, racismo, discriminación, lesiones gravísimas, graves, leves, robo agravado, resoluciones contrarias a la Constitución, incumplimiento de deberes, denegación de auxilio y otros”, explicó Romero.

Los denunciados son el presidente Evo Morales, el vicepresidente Álvaro García Linera, la ministra de Justicia, Nilda Copa, el ministro de Obras Públicas, Walter Delgadillo, el ex ministro de Gobierno, Sacha Llorentty y el Alto Mando Policial en su conjunto.

Ante la Fiscalía se presentaron pruebas médicas, fotografías, notas periodísticas y material audiovisual grabado el día de la violenta represión.

La Fiscalía General del Estado tiene 30 días para analizar estas pruebas y la documentación respectiva, luego deberá decidir si es que se presenta la acusación ante el Tribunal Supremo de Justicia, que debe tramitar la autorización de juicio ante la Asamblea Legislativa Plurinacional, donde el MAS tiene dos tercios.

/radiofides.com

Un diputado denuncia que candidatos al Poder Judicial fueron elegidos a dedo

El diputado indígena, Pedro Nuni, dijo que la designación a dedo de candidatos para el Poder Judicial provocó la derrota del gobierno en las elecciones de este domingo.

El parlamentario admitió que hubo pugnas internas en el Movimiento Al Socialismo para elegir la plancha, sin tomar en cuenta antecedentes y su nivel de preparación, necesarios en este tipo de eventos.

Evo no acepta el triunfo del voto nulo, su primera derrota electoral


Hasta los jueces electos con mil votos son más legítimos que los antiguos tribunos elegidos por 157 legisladores del viejo Congreso, razona el Vice.

El Presidente Evo Morales encomió la masiva participación del pueblo en las primeras elecciones judiciales celebradas este domingo en Bolivia; y legitimó a las nuevas autoridades electas por “miles y miles” de votos, sin escuchar el mensaje de la gran mayoría ciudadana que voto nulo o en blanco.

“Estoy muy contento” por la gran participación ciudadana en la elección de jueces y por el “fracaso” de quienes intentaron “boicotear” la elección, celebró el Presidente Morales en un mensaje transmitido a las 9 de la noche del 16 de octubre.

“Lamentablemente faltó mayor información y socialización (en la campaña electoral previa)", reconoció Morales. El Vicepresidente dijo en la mañana que la campaña "ha tenido sus dificultades, lo ha admitido la Corte; es la primera experiencia de la que aprenderemos los errores; la comunidad internacional también está viendo los avances y las dificultades que estamos atravesando y con el tiempo iremos corrigiendo. Yo diría que por ser primera vez se ha cumplido lo mínimamente indispensable, se podía haber hecho mucho mejor la campaña, por supuesto aprenderemos."

A pesar de las deficiencias, Morales destacó que "la participación del pueblo boliviano fue todo un éxito”, lo que demuestra su voluntad de cambiar Bolivia e implementar la nueva Constitución. "Con el voto del pueblo vamos a seguir mejorando la justicia y continuará el proceso de profundos cambios estructurales en lo social y en la situación económica de bolivianos y bolivianas. Una vez electas las nuevas autoridades arrancará la nueva justicia que permita hacer justicia…”, dijo.

El Primer Mandatario pronunció un discurso triunfalista, pero su mirada y su rostro expresaban congoja. En anteriores elecciones Evo cantó victoria con una amplia sonrisa y bromeando con la prensa, pero en esta oportunidad habló menos de 10 minutos y se retiró sin responder preguntas.

La primera derrota electoral del MAS

Este domingo se hizo realidad la peor pesadilla del oficialismo: la elección judicial se convirtió en un plebiscito, y todo indica que los votos nulos y blancos ganarán con más del 51%. Según un sondeo en boca de urna realizado por la encuestadora Ipsos Apoyo para la red de televisión ATB, los votos válidos y blancos sumarían entre el 57 y 60% de los sufragios totales.

El estudio de Ipsos señala que en la elección de autoridades del Tribunal Constitucional se registró 44% de votos nulos, 17% de blancos y 38% de votos válidos. En el caso del Consejo de la Magistratura, los nulos sumarían 44%, los blancos 16%, y los válidos 38%. En la elección de jueces del Tribunal Agroambiental hubo un 44% de nulos, 16% de blancos y 40,7% de votos válidos.

“Hoy se ha pronunciado el país y la gran mayoría de ciudadanos hemos dicho que no vamos a aceptar la repartija de candidatos y los jueces impuestos por el MAS”, sentenció el líder del Movimiento sin Miedo (MSM) Juan del Granado. Si gana el voto nulo, todo el proceso carecería de legitimidad y el Presidente estaría obligado a escuchar este mensaje “claro y contundente”, planteó el jefe de Unidad Nacional (UN) Samuel Doria Medina.

Pero el gobierno del MAS interpreta de otra manera el sopapo electoral, el primero que recibe desde que Evo llegó a la presidencia en 2006. Según el Vicepresidente Álvaro García Linera, no se puede comparar la elección de jueces con una elección política de candidatos municipales o presidenciales: “Esto es otra cosa, es una elección con una dinámica muy distinta; por ejemplo no ha tenido la chispa y el picante de la contienda entre candidatos contrapuestos, no hubo debate y se dio otro tipo de participación de la gente”.

García Linera afirma que hace algunos años atrás 157 diputados y senadores del antiguo Congreso Nacional elegían a puertas cerradas a las máximas autoridades de las Cortes de Justicia del país; pero ahora es el pueblo quien designa a los jueces y “decide cómo funcionará la propiedad colectiva de la justicia”. “Esa es la gran diferencia de la elección de jueces por el pueblo”, complementa Evo.

Con esa lógica, el Vicepresidente afirma que “ya es una ganancia que más de 157 personas elijan a los miembros de la Justicia. Ojala (eligieran) los cinco millones (de votantes habilitados), quizás no van a ser los cinco millones, quizás serán cuatro, quizás serán tres, quizás dos, quizás un millón, no importa, pero cualquier cosa es más democrático que solamente 157 se loteen el Poder Judicial”.

La pregunta del millón es: ¿Cuán legítimos serán los jueces electos en caso de que los votos nulos y blancos superen a los sufragios válidos? Para el Vicepresidente, la legitimidad está en el hecho de que “más de 157 personas” eligieron a las autoridades del Órgano Judicial. Sin embargo, “no le pidan a un juez la votación del Presidente Evo de tres millones de votos; eso es una locura, una falta de ubicación y de sentido común”.

El ex vocal de la Corte Nacional Electoral y ex asambleísta de UN Jorge Lazarte reconoce que en cualquier elección los votos blancos o nulos no cuentan, y son electos los candidatos que obtengan más votoscualquiera sea el porcentaje. Esto significa que incluso si el volumen de votos no válidos es superior al voto positivo, no se anula la legalidad de las autoridades electas.

En ese marco, el presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE) Wilfredo Ovando fue claro al afirmar que el Órgano Electoral no opera en base a la legitimidad, “que simplemente es un criterio subjetivo; nos interesa la legalidad”. El gran problema es que en Bolivia las instituciones, además de la legalidad, necesitan el apoyo de la población para conservarse y perdurar en el tiempo.

“Toda la historia del país es el conflicto entre legalidad y legitimidad, origen de varias crisis políticas”, afirma Lazarte, aludiendo a la insurrección popular que derrocó a Gonzalo Sánchez de Lozada en 2003. De ahí que si el porcentaje de votos nulos es mayor al de los válidos “yo no sé cómo van a explicar a la gente que los que han sido elegidos tenían derecho a ser elegidos, a pesar de que la mayoría votó contra ellos”, cuestiona.

“Yo creo que no sería deseable que tengamos una votación nula con un porcentaje que se aproxime a la mitad de la votación, porque eso de alguna manera deslegitimaría el acto electoral”, admite el ministro de la Presidencia Carlos Romero. Sin embargo, Romero aclara que la victoria del voto nulo no convalida el carácter plebiscitario del proceso: “Pretender que el voto nulo necesariamente expresa una oposición (a la política del gobierno) me parece muy subjetivo, porque puede ser que tengamos una tendencia más elevada de voto nulo que en otras elecciones por la complejidad de la papeleta y del sistema de elección”.

En criterio de García Linera, “los resultados van a mostrar el grado de interés y de involucramiento de la ciudadanía boliviana con el Poder Judicial…”, y “cualquier conclusión que saquemos de la votación será en función del ámbito estrictamente Judicial, no es un tema político”.

El Vicepresidente recomienda no caer en “la trampita y la falacia política de entremezclar lo político con lo judicial, que son cosas distintas… Lo que hay que evaluar es cómo queda parado el Poder Judicial, en función de la votación y la abstención. El Poder Ejecutivo y Legislativo se mide en otro lugar, en las elecciones de 2014 y en las movilizaciones sociales en las calles”.

Con datos de ABI y de las cadenas de televisión "A" y "Uno".

Redacción Bolpress

domingo, 16 de octubre de 2011

Al alza los votos nulos y blancos en la elección judicial

Las primeras elecciones de autoridades judiciales de Bolivia se desarrollaron con normalidad y concluyeron este domingo 16 de octubre sin incidentes de importancia. Según reportes preliminares de varios medios de comunicación, los votos nulos y blancos habrían superado a los sufragios válidos en vastas zonas urbanas y rurales del país.

Más de 5,2 millones de electores estaban habilitados para elegir a 56 magistrados titulares y suplentes de los Tribunales Constitucional, Supremo de Justicia y Agroambiental, y del Consejo de la Magistratura, de una lista de 115 candidatos. A diferencia de comicios anteriores, en esta oportunidad el elector debía emitir cinco votos, situación que complicó bastante el acto electoral y el posterior recuento de sufragios.

Elecciones judiciales en Bolivia: votos nulos y blancos suman 60% (sondeo)


LA PAZ — La suma de votos nulos y blancos en unas inéditas elecciones populares de este domingo para elegir a autoridades judiciales se situó entre el 57 y 60%, según sondeo a boca de urna difundido por el canal privado de televisión ATB.

Los votos válidos, repartidos entre 56 candidatos para cuatro instancias del Poder Judicial, se situaron entre el 40 y 43%, informó la televisora privada.

El presidente del Tribunal Electoral boliviano, Wilfredo Ovando, anticipó que, de acuerdo a Ley, los votos blancos y nulos sólo son datos estadísticos y no influyen sobre los votos válidos.
Sin embargo, la oposición, como el ex candidato presidencial de centroizquierda, Samuel Doria Medina, afirmó que la suma de "los votos blancos y nulos deslegitiman" la elección de magistrados.

La oposición, desde la centroizquierda hasta la derecha, había emprendido una campaña para que la ciudadanía anulara su voto, como protesta contra el proceso de preselección de candidatos a cargo del Congreso, controlado por el oficialismo, y contra el mismo proceso electoral, al que tachó de poco transparente.

El presidente Evo Morales y el oficialismo, que no han opinado hasta ahora, habían defendido la validez de las elecciones, con el argumento de que por primera vez los ciudadanos elegirían a los jueces, sustituyendo un sistema que estaba en manos, exclusivamente, del Congreso.

El sociólogo y ex vocal del tribunal electoral Jorge Lazarte dijo a la AFP que "el voto nulo y blanco puede interpretarse como una señal de rechazo a la gestión del presidente Evo Morales (quien apoyó las elecciones) principalmente por el gasolinazo (aumento a los carburantes en diciembre pasado) y el trato a los indígenas" que marchan a La Paz contra una carretera.

El gobernante intentó subir el precio de la gasolina en diciembre pasado hasta un 70%, pero luego anuló su medida, tras fuertes protestas en el país. También intentó frenar vanamente, hace tres semanas, frenar una caminata de nativos con el uso de la policía, que causaron 70 heridos.
El analista Reymi Ferreira explicó que el inusual resultado se debe "al desconocimiento de la población (de los candidatos), el rechazo al método de elección (propuesta por el gobierno) y el cuestionamiento del electorado a la gestión del presidente Morales".

AFP